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Estamos, damas y caballeros, ante un evento de esos que, si no fuese porque hablamos de un don nadie -o sea, yo-, sería digno de entrar en los libros de historia y de hacer temblar los cimientos de la sociedad tal y como la conocemos actualmente; que un PCero de mi calibre diga que se ha comprado una videoconsola y, más aún, una Playstation 4 Pro es, como poco, algo equiparable al evidente alineamiento planetario que se ha debido producir para el devenir de tal acontecimiento o al descubrimiento de la vida inteligente dentro fuera del planeta Tierra.
alineacionPero, ¿por qué lo he hecho? Voy a contaros mis razones personales y, ya de paso, intentaré hablaros un poco sobre la consola para que podamos ver si son o no ciertas todas esas cosas que se dicen sobre ella en la red, tales como que los juegos van peor que en una Playstation 4 normal, que se calienta demasiado o que hace mucho ruido. Vamos allá.


Un poco de mi historia con las videoconsolas
Siempre he sido de ordenadores, sobre todo por la libertad que me ofrecían y porque, además de jugar, ya desde pequeñito me gustaba programar y crear mis propias cosas. El primero que tuve fue un gran desconocido llamado Exelvision EXL 100. Algún día os hablaré de aquella máquina. De ahí pasé al Amstrad CPC 6128, después a un Intel 286 de 20Mhz y así hasta el día de hoy. No obstante, jamás hice ascos a las consolas. Para mí eran, digamos, la posibilidad de tener lo más parecido una máquina recreativa en casa.

Mi primera videoconsola (si no contamos como tales a las Game & Watch) fue una Sega Megadrive, pues ésta contaba con muchos de los juegos que más me apasionaban en los salones recreativos. Por tanto, podría decirse que por afinidad, por gustos y por mis comienzos soy "seguero". Lo siento, Nintendo.

Después me decanté por la Playstation. Recuerdo que aquello fue un auténtico boom y todos mis amigos la tenían. Aquel combo que tuve de PC-Playstation fue magnífico. Entre unas cosas y otras no daba abasto. PC tenía el rol, la estrategia y las aventuras gráficas que me gustaban mientras que la Playstation tenía los deportes, los juegos de lucha o la conducción. La de horas que habré echado al Gran Trusimo, al Master of Teras Kasi, al Knockout Kings (aunque ahora no recuerdo a cuál de ellos) o al Tiger Woods PGA Tour.

Mi última consola fue la Playstation 2 a la que, por cierto, no le saqué para nada partido. La desaproveché totalmente y básicamente la usaba como reproductor DvD. Esto se debió a que prácticamente todo lo que me interesaba estaba en PC y, además, me encontraba totalmente inmerso en el Ultima Online, juego que ocupaba casi todo mi tiempo de ocio.

Durante la siguiente generación de consolas pasó algo parecido. Todo cuanto me interesaba salía también en PC (y con mejor calidad, todo hay que decirlo) y yo seguía bastante inmerso en los MMORPGs, de modo que ni me planteé comprarme una videoconsola. De hecho, creo que las cogí un poco de tirria pues, aunque esa etapa con la Xbox 360, Playstation 3 y Wii es recordada por su calidad y gran catálogo, lo cierto es que para un jugador de PC como yo no lo fue tanto. Comparados con los de mi plataforma, los juegos tenían mucha menos calidad gráfica y, en muchas ocasiones, se caían a pedazos en lo que a fotogramas por segundo se refiere. Algo que pasó muy desapercibido debido a que -por lo que fuese- no se hablaba sobre eso, no había tanta información en Youtube como hay ahora y sentía que no se le daba al PC el reconocimiento que realmente se merecía. Creo que por eso las cogí esa manía que os he comentado.

Ha pasado el tiempo, he dejado atrás los MMORPGs (de momento no veo ninguno que me llame la atención) y me apetece jugar a todos esos juegos exclusivos a los que tanto bombo dan tanto prensa como jugadores y a los cuales no puedo jugar en mi PC. Además, no me extrañaría que, tal y como se está moviendo ahora mismo este mercado, ésta sea una de las últimas generaciones de consolas tal y como las hemos conocido hasta ahora, pues todo apunta a que nos dirigimos hacia un sistema de renovación más cercano al del PC (por actualización de componentes) o bien al de los teléfonos móviles (por revisiones cada pocos años).


Eligiendo la consola
Ésta fue para mi la parte sencilla y divertida, aunque no por ello rápida.
Al haberme saltado una generación y no haber tenido consola durante diez años podríamos decir que estoy al margen de esas polémicas que viven los jugadores con el tema de los juegos remasterizados y/o la retrocompatibilidad. Para mí todos esos juegos son nuevos, de modo que debía incluirlos en mi ecuación a la hora de elegir una consola.

Lo que hice fue crear un Excel listando todos y cada uno de los juegos exclusivos ya fuesen nuevos, remasterizados o retrocompatibles de las tres consolas (Playstation 4, Xbox One y Wii U), pues lo que siempre he tenido claro desde un principio es que si me compraba una era para jugar a juegos que no estuviesen en PC. Así de simple y claro.

Una vez tuve el listado completado fui descartando todos aquellos juegos que sabía no me interesaban o no me iban a gustar. Y, aunque confieso que siento bastante empatía por la Xbox One (me gusta mucho su nuevo diseño Slim y adoro su mando), el resultado dio como ganadora a la Playstation 4, pues sus juegos me atraían más que los de Microsoft aparte de que los que realmente me interesaban de esta consola también están en PC.
remasteredsNintendo quedó la última. Nunca he sido muy nintendero ni fan de sus juegos (siempre he sido un auténtico negado en los Mario) y los títulos que me atraen de esta plataforma son los dos Bayonetta, Splatoon y Xenoblade Chronicles X. Por sólo cuatro juegos no me la iba a comprar. Eso sí, comentaros que la Nintendo Switch me ha llamado poderosamente la atención y si de verdad recibe apoyo de las desarrolladoras y cuenta además con esos juegos que sí me interesan, pues creo que me la compraré.

Por último, una vez había salido ganadora la Playstation 4 tenía claro que la consola debía tener 1Tb de capacidad de almacenamiento, pues 500Gb siempre se suelen quedar cortos. Cuando se anunció la Playstation 4 Pro sabía que esa sería mi elección ya que el precio final sólo aumentaba en cincuenta euros con respecto al modelo normal de la misma capacidad y, lo más importante, si con esa potencia extra que tiene se pueden rascar algunos pocos FPS más en los juegos, pues mejor que mejor. Vamos, que debo ser el único individuo del planeta que teniendo un televisor 4K no se ha comprado la Playstation 4 Pro por la resolución. Lo he hecho por la fluidez en los juegos.


Resoluciones de los juegos en la Playstation 4 Pro
Lo cierto es que en lo referente a la configuración de pantalla de la Playstation 4 Pro y la elección de resoluciones o tasa de frames la consola nos lo pone fácil. Cuando llevas décadas acostumbrado a manejarte en PC y teniendo el control sobre decenas de cosas te parece hasta irrisorio la primera vez que lo ves pero, después, descubres que de eso se trata todo esto, de no complicarse la cabeza para jugar. Y la verdad es que, aunque echas de menos el poder tocar aquí y allá para mejorar un poquito más los juegos, al final acabas agradeciendo dicha sencillez.

En el supuesto caso de que tengamos un televisor 4K, simplemente le indicamos a la consola en el menú de configuración que esa es la resolución que queremos y los juegos que estén preparados para la Playstation 4 Pro nos darán la opción de jugar a alta resolución o en una versión más fluida a 1080p.
Lo que nos ofrecerán -por norma general- son dos opciones  basadas en limitar los fotogramas por segundo a treinta o bien desbloquearlos.

Para que nos entendamos; si eliges desbloquear la tasa de refresco jugarás a una resolución de 1080p con la fluidez que el juego pueda conseguir (que no tienen por qué ser siempre los sesenta fotogramas) y si eliges capar los frames a treinta entonces el juego se ejecutará en resoluciones mayores.

Esto es algo que no me gusta. Hay excepciones, como el Rise of the Tomb Raider en donde se nos ofrecen tres opciones mejor detallas, pero una cosa es hacer las cosas sencillas y otra muy distinta no mostrarle al jugador una información que, creo, es bastante importante. Vale, es una tontería pero ¿tan difícil hubiese sido añadir en la descripción al menos la resolución a la que jugaremos? Espero que esto se corrija en el futuro y los próximos juegos identifiquen mejor cada opción.

Dicho esto, entremos en el maravilloso a la vez que infame mundo de las resoluciones gráficas de la Playstation 4 Pro.
Al parecer se ha puesto muy de moda criticar a la consola porque Sony nos ha mentido y el aparato no llega a los 4K reales. Llegar, lo que es llegar, puede hacerlo. Otra cosa es que los juegos puedan moverse con la suficiente fluidez como para que no nos estallen los ojos y el cerebro. Pero, vamos, como esto ocurre también en PC -incluso teniendo tarjetas gráficas potentísimas- no entiendo el por qué de estas críticas tan agresivas hacia la consola. Lo dicho, será porque está de moda.

Lo que hará la consola será -según el juego- mostrarnos más detalle gráfico, más fotogramas por segundo o resoluciones superiores. Por poner un ejemplo, Uncharted 4 se nos muestra a una resolución de 2560x1440p. No son 4K pero cualquiera sin acusadas cataratas en los ojos podrá observar una diferencia gráfica notable. Quien os diga lo contrario miente descaradamente por cuestiones que sólo él o ella sabrá. Aunque no llegue a los famosos 4K, una consola que nos va a mover los futuros títulos a 1080p y 60FPS y que pueda incluso mostrarnos juegos a 1440p con una calidad bastante aceptable es, sin duda, digna de elogio. Lo que sí critico es lo mal que lo ha hecho Sony promocionando el producto y mintiendo descaradamente al consumidor. Eso es otro tema a debatir pero lo que es la consola en sí, es buena.

Me queda hablar del famoso HDR el cual ya os digo que no lo he probado (ni falta que me hace) porque por esa entrada HDMI tengo conectado el PC y no pienso cambiarlo, ya que es la que me habilita el uso de distintas resoluciones en él y, además, este HDR del que hablan no es tal. Es, simplemente, lo que en PC llamaríamos salida RGB de gama completa.

¿Esto que quiere decir? Que mientras los monitores nos muestran colores RGB que van desde el 0 (el negro puro) al 255 (el blanco puro), algo que para cualquiera que tenga un PC es una cosa normal y obvia, los televisores normalmente van sólo desde el 16 al 235. Así que, lo que hace la consola y el supuesto televisor con HDR es activar la gama completa de RGB. Más sencillo aún; te están diciendo que conectes la consola por la entrada HDMI destinada al PC para que puedas usar todo el rango RGB. Que no os cuenten milongas con el HDR por que la mayoría de televisores ofrecen sólo lo que os comento. Ni más ni menos.
 

Ruido... calentamiento... ¿es cierto que los juegos van peor?
No, los juegos no van peor. Eso se ha dicho ha raíz de que unos pocos juegos contados sí han sufrido algunas bajadas de frames (y hablamos sólo de dos o tres, fíjate tú) debido a que esos títulos están diseñados originalmente para funcionar de determinada manera en un entorno muy cerrado y específico como es el de la Playstation 4. Al presentarse en un entorno nuevo ha pasado lo mismo que pasaría en PC, que al salirse de esos límites pueden surgir fallos. No obstante, dichos errores se han corregido y, actualmente, en la Playstation 4 Pro los juegos van, como mínimo, igual que en la Playstation 4 Slim.

Posiblemente, la verdadera mejoría la notaremos a partir de ahora, cuando empiecen a salir juegos que ya están siendo programados también de inicio para el entorno concreto de la Playstation 4 Pro. Ahí sí que podremos ver cambios palpables con respecto a los juegos de la Slim. No obstante, la decisión de no tocar la mayoría de los juegos existentes me parece acertada. Ya es complicado optimizar un juego en consola para que vaya lo más fluido posible como para empezar a toquetearlos ahora. Intentar adaptarlos deprisa y corriendo sería un error y podría cargarse juegos que, ahora mismo, funcionan bien.
ps4 pro quemadaPor otro lado, no hagáis caso a aquellos que afirman que la consola hace mucho ruido o que se calienta cual horno segoviano en domingo. Su nivel sonoro, obviamente, varía según la potencia gráfica que presente el juego que estamos ejecutando pero, por norma general, no suele llegar al que puede alcanzar un PC a pleno rendimiento. De hecho, a mí me resulta bastante silenciosa y mira que la tengo colocada a medio metro de donde juego.
Lo que sí suena mucho es el reproductor Blu-Ray, no lo niego. Aunque eso parece venir de fábrica con todos, pues el de mi PC también da unos conciertos espantosos cuando le metes un disco.

Tampoco es cierto lo del sobrecalentamiento. Se calienta dentro de los límites normales y os puedo asegurar que, tras 6 horas seguidas jugando al Uncharted 4, mi consola no ha explotado ni ha abierto ninguna grieta en el tejido espacio-tiempo por exceso de calor. Basta con que no la encajonéis y que tenga por detrás una separación de unos 10cm con respecto a la pared para que pueda respirar. Para algo están las instrucciones, ¿no?

No os creáis, pues, esos vídeos sensacionalistas que circulan por Youtube sobre este tema, más aún cuando los creadores de dichos vídeos tienen la curiosa manía de encajonar en extremo sus consolas, cuando tienen además un bonito currículum de aparatos sobrecalentados y, sobre todo, cuando nos muestran quemaduras que, por obra y gracia del espíritu santo, han quemado la consola desde fuera hacia dentro. Pero, oye, hoy en día todo vale con tal de generar visitas.


¿Merece la pena comprarse la Playstation 4 Pro?

Sinceramente, a mí esta decisión me parece bastante sencilla. Si no tienes aún una videoconsola y te apetece tenerla, pues la respuesta es claramente sí, independientemente de si tienes televisor 4K o no. 
Creo que ofrece un buen rendimiento para el precio que tiene y, como amante y conocedor del PC que soy, ya os aseguro yo que por esos euros no te armas un ordenador de características similares ni soñando.

Si -al igual que en mi caso- ya tienes un PC, entonces tendrás que plantearte si sólo por los juegos exclusivos de Sony te merece la pena comprarla ya que el resto de títulos los podrás disfrutar en tu ordenador y, seguramente, con mejor calidad gráfica y mayor fluidez. Como os comentaba al principio de mi reflexión, a mi creo que sí me compensa.

Pero si ya tienes consola, sobre todo si ésta es una Playstation 4 normal, entonces no creo que debas comprarla. Vas a tener lo mismo que ya tienes y no creo que te merezca la pena pagar otros cuatrocientos euros sólo por un poco más de resolución gráfica, más aún sabiendo que el año que viene tendremos dos consolas nuevas. Yo esperaría, al menos, a ver con qué nos sorprenden Microsoft y Nintendo y si los futuros juegos para Playstation 4 que te interesen salen ya preparados (¡y cómo!) para la Pro.


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