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Aquí en españa -y supongo que también allá en América- contamos con una serie de programas televisivos en donde famosos que son famosos simplemente por ser famosos y supuestos periodistas (con la carrera realizada en universidades imaginarias o sospechosamente desconocidas) se insultan unos a otros y sacan constantemente a la luz sus supuestos problemas amorosos, financieros y/o de otra oscura índole simplemente para ganar dinero, generar audiencias y distraer a la clase media (si es que eso aún existe hoy en día) o al ilustre jubilado conservador.

Para todos aquellos menos avezados en la llamada "prensa del corazón" y más dados a atender el noble arte del balompié, existen también programas en los cuales se deja a un lado la parte técnica del deporte rey en favor de los mismos ventiladores de mierda pero contando, en esta ocasión, con periodistas forofos, ex-jugadores y algún que otro famosillo -de esos que seguimos sin saber muy bien por qué lo son- para que los hinchas de grandes equipos rivales comparen entre sí el tamaño de sus penes.

Y si pensabais que por no ver la televisión, no gustaros el fútbol o ser unos adictos a los videojuegos os ibais a librar de toda esta porquería, lamento deciros que estabais muy equivocados. Total y completamente equivocados. El amarillismo envuelve todos y cada uno de los rincones de nuestro hogar y, naturalmente, nuestras consolas o nuestros PCs no iban a quedar exentos de ello. Comencemos pues, sin más dilación (ya que esto va para largo), a airear los trapos sucios.


La "prensa especializada"
Ni que decir tiene que es la gran difusora del amarillismo en el mundo del videojuego, y lo es precisamente porque lo necesita para subsistir en la era digital actual.

Muchos pensáis que esta gente hace lo que hace debido a los maletines repletos de dinero que las grandes compañías les entregan mensualmente para que se hable bien de ellas y se las publicite junto con sus "magníficos" videojuegos. Nada más lejos de la realidad.

Esta "prensa especializada" no es sino una simple mierdecilla en mitad del océano, un sector al que, ahora mismo y debido al inmenso impacto de la redes sociales, ni siquiera las grandes empresas desarrolladoras de videojuegos consideran como prensa de verdad o algo importante a lo que dedicarle su tiempo. Para ellas son un simple instrumento publicitario que sale relativamente barato y al cual ni se dignan a responder si les envían un correo electrónico.

Lo que se suele hacer para dar de comer a este gente son, digamos, contratos de colaboración por los cuales yo me comprometo a enviarte productos para su análisis, invitaciones a actos importantes para que hagas una cobertura antes -o mejor- que nadie y tú te comprometes a hacerme publicidad más o menos encubierta o a dar a mis productos una nota determinada. Creedme, he trabajado un tiempo en esto y lo sé.

Así que, lo que hacen estos "periodistas" (la mayoría tiene la misma carrera de periodismo que vosotros) es simplemente seguir las instrucciones que indica su contrato con determinada empresa y traducir las noticias -por lo general incorrectamente- que se muestran en Twitter o en otras páginas a las que estas compañías sí consideran más importantes. Ni más ni menos. ¿Cómo os habéis quedado?

De hecho, la inmensa mayoría de las veces son las desarrolladoras las que exigen poner las tan controvertidas notas a sus productos y, en muchas ocasiones, te ofrecen los juegos para que puedas publicar el análisis antes que nadie (pues ahora mismo la prensa vive de esto, de dar la información primero) a cambio de otorgarles más de una determinada nota.

Claro, la mayoría de las veces no suele pasar nada pero ha habido casos en los que o bien esa nota daba mucho el cante o bien era literalmente imposible que el juego la alcanzase, y es cuando se ha entrevisto el pastel porque la disonancia con los jugadores era total o bien porque la desarrolladora de marras ha salido a cuestionar tal o cual análisis.

Y no, no me refiero a casos como el ocurrido con No Man's Sky o Street Fighter V. Esto se venía dando desde mucho antes y en lo que es mi terreno, los MMORPGs, he llegado a ver auténticas rajadas en los foros de las desarrolladoras por, digamos, "incumplimiento de contrato". Pero es que muchas veces de dónde no hay no se puede sacar nada.


Por lo tanto, ¿qué ocurre si nuestros amigos, los mierdecillas del océano, ponen una nota que no guste a desarrolladores o distribuidoras e incumpla lo pactado? Pues que se quedan sin invitaciones o sin la copia de los videojuegos para poderlos probar y sacar la noticia o el análisis antes que nadie y, si eso ocurre, la gente no entrará en su web y lo hará en otra que sí haya ofrecido la información en su preciso momento. Así de sencillo.

Es cierto que la prensa también vive de poner noticias absurdas para que pinchemos en ellas y así generar beneficios con las visitas y la publicidad que allí se muestra. La decadencia de la prensa escrita en esta abrumadora era digital obliga a ello. Naturalmente, no estoy de acuerdo con estas prácticas pero, como alguien que ha pasado por el sector, os digo que la mayoría de las veces los analistas tienen las manos atadas debido a los contratos anteriormente citados y se están echando a perder muchas horas de juego real y grandes análisis por culpa de las desarrolladoras y de este estúpido sistema por el cual dejamos a un lado el texto para opinar sobre la nota y medirnos el pene con los usuarios de otras plataformas rivales.


Los YouTubers
De los llamados "grandes YouTubers" no voy a hablar. Está claro que son un -relativamente- barato y efectivo sistema publicitario que consiguen copias de videojuegos simplemente por tener millones de visualizaciones y algunos ni siquiera cuentan con el aparato en cuestión para probarlos. Tienen que irse a casa de amigos para hacerlo o incluso pedir prestadas las consolas. De todas formas, realmente todos sabemos con qué tipo de contenido se ha hecho famosa esta gente. Es un poco triste, pues demuestra nuestro verdadero nivel cultural, pero es lo que hay y tenemos que aceptarlo.

De quien quiero hablar es de esos YouTubers digamos "medios" o "pequeños" que, de verdad, sí que aman el mundo del videojuego y por eso se animaron a abrir sus canales. Empezaron muy humildemente, contando sus experiencias, recuerdos y vivencias pero, lo que de verdad para mí los encumbró -a pesar de no generar dos millones de visitas-, fue la crítica tan feroz y objetiva que hacían del panorama actual en el mundo del videojuego. Tanto es así que muchos de ellos no sólo consiguieron más seguidores que algunos canales de la "prensa especializada", sino que la han hecho temblar y consiguieron que la gente empezase de verdad a darse cuenta de lo embobados y engañados que nos tenían los portales de videojuegos.


Sin embargo, como suele suceder habitualmente, el éxito y la fama pasan factura. Muchos de estos YouTubers han acabado convirtiéndose precisamente en aquello que criticaban inicialmente, teniendo que recurrir también al amarillismo, la parodia y el menosprecio hacia los jugadores de gustos diferentes a los suyos para así poder seguir ganando su dinerito y generando visitas. Al final, y lo peor de todo, no es que se hayan acabado convirtiendo -como digo- en lo que criticaban. Es que, durante ese viaje, han dejado de hacer lo que de verdad les apasionaba (jugar a videojuegos) y, para colmo, pensando que realmente son los auténticos paladines de la justicia, están haciendo sin querer un daño tremendo a la comunidad de jugadores, dividiéndola, enfrentándola y haciendo que veamos más vital defender nuestra postura antes que jugar y divertirnos con el de al lado.  

Y tampoco les culpo a ellos del todo por eso, pues reconozco que la sociedad actual parece demandar esa búsqueda de la sátira y de la humillación hacia el que no piensa como nosotros, sobre todo ahora que es tan fácil esconderse tras una pantalla. Lo he vivido en primera persona y seguro que vosotros también. Escribe algo que tú creas que es importante para ti, interesante o que pienses que puede aportar algo. La respuesta será nula, el vacío absoluto, la nada. Sin embargo, haced la prueba como hice yo y escribid algo así:
amarillismo youtubeCreo que poco más hay que añadir tras ver la imagen. Viendo el panorama no me extraña que a muchos de estos héroes de la red les cueste mantener sus ideales y se pasen al lado oscuro, usando un símil cinematográfico rápido y fácil.


Pero lo peor de todo no es que estos, nuestros defensores en YouTube, como ya dije se conviertan en aquello que querían combatir. ¿Acaso hay algo peor? Sí, y es que algunos de ellos se dieron cuenta de ello (o se les hizo saber) y entonces quisieron redimirse haciendo análisis de videojuegos o contando historias pasadas que nunca vivieron. Justo en ese momento es cuando te das cuenta de que, aquellos que fueron nuestros protectores de la verdad en este mundillo que tanto nos gusta, han basado todo su éxito en fingir ser algo que no son, hablando de videojuegos sin jugarlos realmente, guiándose por los comentarios de otros y leyendo noticias o bien contándonos anécdotas e historias sobre juegos usando, en gran medida, las vivencias de otros usuarios y Youtubers.

Tal vez eso me ocurra a mí algún día. Tal vez llegue el año en que me leáis un millón y medio de internautas y tenga que manteneros hablando de, por ejemplo, la Atari 2600 (consola de la que no tengo ni puñetera idea, por cierto) u os cuente mis aventuras y desventuras en los Final Fantasy (el día que os hable de eso entonces sabréis que algo raro pasa, pues considero que es la saga más sobrevalorada de la historia del videojuego). Espero que, ese día, me deis dos hostias bien dadas y me hagáis despertar.

Lo siento, amigos YouTubers, si alguno se ha dado por aludido por mis palabras. Considerad esto como un toque de atención por parte de alguien que piensa que fuisteis vosotros los que nos animasteis a combatir toda la porquería que algunos nos quieren hacer comer pero que ahora estáis haciendo más daño que ayudando.


¿Hay esperanza?
Bueno, tal y como se mueve el mercado ahora mismo, con la casualización tan brutal que tenemos en el mundo del videojuego y el afán que existe por denigrar a los demás escudándonos tras una pantalla pues, aunque me parece un poco complicado, creo que aún la hay. Y no, no hablo por mí. A fin de cuentas yo sigo siendo parcial y subjetivo porque soy PCero y siempre ensalzaré a esta plataforma por encima de todas. Creo que bastante sería mantenerme fiel a lo que sé y conozco y no meterme a opinar sobre otros jardines. Es difícil, pero lo intento.


Me refiero a otros personajes más osados y valientes que yo. Qenk por ejemplo, es un YouTuber ecuatoriano que, si bien no es muy conocido, tiene todas las plataformas actuales de videojuegos para jugar y no se casa con ninguna. Te dice las virtudes y los defectos de cada cual sin que se le caigan los anillos y da gusto oírle hablar cuando tiene que opinar sobre estos temas. Además, demuestra una sapiencia sobre este mundillo digna del jugador más veterano, asombrándome en ocasiones a pesar de su juventud (bueno, para mí todos sois jóvenes) y se nota que ha jugado mucho y se informa bien. Precisamente por ser tan imparcial es por lo que se lleva las hostias tanto de unos como de otros, pues cada cual piensa que es fan de la compañía rival. Si eso pasa es porque algo estará haciendo bien el chaval.

En cuestión de "prensa especializada" tenemos a Eurogamer. Al menos en la versión española podemos ver que nunca sacan una noticia (y mucho menos un rumor) antes de tiempo, no dan notas a los videojuegos, intentan que los valoremos a raíz de las experiencias que ellos nos cuentan (a mí me animaron en su día a probar el Overwatch, cuando ni siquiera me interesaba este juego) y los vídeos que nos regalan en YouTube responden a lo que piensan unos amiguetes y jugadores normales sobre todos estos asuntos, también sin casarse con nadie y sin cortarse a la hora de exponer virtudes o defectos.


Por lo tanto, esperanza hay. Está claro que sigue habiendo héroes que, humildemente, siguen luchando contra el amarillismo o los rumores y denuncian la práctica -hoy tan habitual- de sacar juegos incompletos y DLCs absurdos.
Pero, claro, si estamos tan ocupados intentando humillar al que no piensa como nosotros, no me extraña que las compañías aprovechen la circunstancia para vendernos toda esta mierda y jugar con nosotros, enfretándonos para que -encima pagándoles- defendamos sus intereses.

Y como yo no me considero uno de estos héroes -ni mucho menos- os pediría que os toméis la molestia de buscar a más de esta gente y que luchéis con todas vuestras fuerzas para que se oiga su voz y podamos defender, de verdad, este mundo que tanto nos apasiona y que tanto nos ha dado como es el del videojuego. No dejemos que nos tomen más el pelo.


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