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Este pasado mes de febrero de 2016 ha sido inusualmente movidito en el mundo del videojuego. Y no precisamente por una formidable salida de títulos al mercado, que es lo que nos interesaría realmente.
Ha comenzado la batalla de la Realidad Virtual (de la cual os hablaré en cuanto Sony divulgue el precio y fecha de salida de su Playstation VR) y hemos tenido el escándalo del Street Fighter V, gracias al cual ya todo el mundo ha podido comprobar cómo trabaja realmente la "prensa especializada".

Pero si algo ha destacado por encima de todo ha sido aquello de lo que me gustaría hablaros hoy: el anuncio por parte de Microsoft de que varios de sus juegos exclusivos van a aparecer también en PC, entre ellos su gran apuesta Quantum Break o el Gears of War Ultimate Edition. Algunos portales ¿serios? de videojuegos ya están afirmando que el Scalebound podría seguir la misma senda.
Quantum Break
Antes de comenzar mi reflexión he de advertir que esto tiene su trampa, ya que sólo podremos jugar en PC siempre y cuando tengamos instalado el sistema operativo Windows 10. Es decir, que si usamos una versión anterior de este software o algún otro distinto (como como Linux, por ejemplo) entonces no podremos arrancar los juegos. Tampoco aparecerán estos títulos en Steam, Origin u otras plataformas digitales similares de venta. Habrá que comprarlos directamente en la tienda de Windows 10.

Dicho esto, es obvio que como jugador de PC me es inevitable, en parte, emocionarme con la noticia. Hay determinados títulos como el ReCore o el anteriormente citado Scalebound a los que me encantaría jugar. Pero por otro lado también es inevitable sentirse un poco traicionado por este movimiento de Microsoft. Aunque no tengo la Xbox One, estuve a punto de comprármela precisamente porque sus títulos exclusivos eran los que más me llamaban la atención. De modo que, si yo -que ni siquiera tengo la consola- me siento algo traicionado, me puedo hacer una ligera idea de cómo debe sentirse el verdadero usuario de Xbox One.

No obstante y, aunque la jugada pueda parecer desastrosa a primera vista, debemos recordar que toda empresa lo que busca en realidad no es nuestra satisfacción, sino el dinero y Microsoft tiene ya su experiencia en esto.
xboxone
Que la última generación de consolas es calamitosa y que salió desfasada es algo que ya no merece la pena ni repetir. De hecho, muchos jugadores han decidido pasarte al PC tras ver el percal. Por si fuera poco, la salida de Xbox One fue algo totalmente desastroso (recordemos que nos intentaron colar el Kinect y la conexión permanente a internet) y, para colmo, no es un secreto que técnicamente está algo por debajo de su competidora directa, la Playstation 4. Realmente me parece un auténtico milagro que haya podido mantenerse a flote y vender todo lo que ha vendido, que no es poco precisamente.

O puede ser que lo divino no haya tenido nada que ver. Pese a haber empezado con mal pie, debemos recordar que las videoconsolas se diseñan para jugar y creo la consola de Microsoft se ha defendido muy bien con buenas versiones de los juegos multiplataforma y con títulos exclusivos que han estado -hasta ahora y siempre bajo mi particular punto de vista- por encima de los de Sony. Naturalmente ésto es discutible pero, para mi gusto, creo que los primeros proporcionan más interacción y diversión que los segundos. Y también pienso que el tema de la retrocompatibilidad con los juegos de Xbox 360 ha sido una buena idea.

A pesar de este aparente buen hacer no debemos nunca olvidar que el producto estrella de Microsoft es Windows y no ocultan que su más ferviente deseo es que todos los ordenadores del mundo se muevan bajo la versión 10 de su sistema operativo. De hecho nos lo recuerdan cada vez que tienen ocasión. De modo que no puedo evitar tener la sensación de que, incluso con el enorme éxito que tuvo en su día su anterior consola, este gigante informático está metido en el mundo de las videoconsolas para, simplemente, tocar todos los palos y generar algunos ingresos extra gracias a un mercado boyante, pues no parece tampoco que les hiciese mucha falta.

Recordemos también que en su día anunciaron la intención de que la Xbox One ejecutase aplicaciones de Windows 10 de modo que, sabiendo esto y si lo pensamos un poco, el órdago que se han marcado en Microsoft tiene ahora todo el sentido del mundo: si no puedes (o quieres) tener un PC con Windows 10, ellos te ofrecen una Xbox One a un precio más asequible. Y también creo que supuestamente intentan decirnos que los usuarios, en cualquiera de sus plataformas, gozaremos de las mismas ventajas si confiamos en ellos.
windows10 multi
Esto podría no verse claramente al principio y algunos entenderán que Microsoft da por perdida la "guerra de consolas" y que se acerca al PC para intentar generar beneficios pero, bajo mi punto de vista, la jugada puede ser soberbia (para ellos, claro) como les salga bien.

Por un lado recuperarían la idea original de la Xbox One de tener concentrado dentro de un aparato de precio módico todo el percal informático actual (internet, vídeos, redes sociales, juegos y aplicaciones), dándonos una especie de PC en pequeñito y controlando así casi todo el mercado. Por otra parte harían lo que no ha podido hacer Valve, crear una especie de Steam Machine auténtica, unificada y común para todos aquellos usuarios que no quieran complicarse la vida.

Pero lo más importante es esto: si Microsoft ha dejado claro que quiere que Windows 10 esté en todos lados, incluidos nuestros móviles, nuestros váteres y su videoconsola para -aparentemente- hacer de ella un pequeño PC, ¿qué le impediría entonces a un usuario de Xbox One acceder -aparte de a sus juegos exclusivos- a aplicaciones famosas como el Photoshop o incluso al mareante catálogo de Steam? ¿Es que acaso no parece que lo que están haciendo es comprobar si sus juegos funcionan bien bajo Windows 10 por si, en un futuro cercano, pudieran implementarle el sistema operativo a la consola?

Parece mentira que, hasta ahora, esta posibilidad no se haya comentado en ningún lado (o no se haya querido comentar, pues dudo mucho que yo sea el más listo de la clase y el único que ha pensado esto) ya que en Microsoft no son tontos y saben perfectamente lo que mueve, por ejemplo, la plataforma digital de Valve. De hecho, creo sinceramente que si eso llegase a ocurrir no sólo atraerían a una cantidad bárbara y absurda de usuarios y potenciales compradores, sino que además supondría un auténtico desastre para la competencia, pues ninguna otra consola podría competir en ese terreno al no tener desarrollado un sistema operativo tan avanzado. Y mira que me cuesta decir esto porque tampoco es que le tenga mucho aprecio a Microsoft que digamos. Además, la competencia entre compañías es precisamente lo que más nos favorece a nosotros, los usuarios.
teclado xbox
Naturalmente todo esto son especulaciones, más o menos plausibles pero locas especulaciones al fin y al cabo. No obstante, sigo pensando que este podría ser un paso totalmente lógico para una empresa como Microsoft que llevo tanto tiempo copando el mercado y que, visto lo visto, parece que quieren ir lentamente llevándonos a su terreno ya que de inicio no lo consiguieron con su consola. Y raro me parece que hagan un movimiento como el que os he comentado sin que tengan un objetivo económico a medio o corto plazo. Y además algo grande, pues en Microsoft no parecen precisamente ser de esos que se conforman con recuperar pérdidas.

De hecho y, sin ir más lejos, ayer día 2 de marzo (cuando ya tenía acabada esta reflexión y lista para publicarla) saltó la noticia de que a Microsoft le gustaría que la Xbox One gozase de un hardware intercambiable y actualizable para así poder alargarla en el tiempo, acabar con las generaciones de consolas y que, junto con Windows 10, sería la forma perfecta de disfrutar de los juegos nuevos y de los antiguos sin tener que cambiar de aparato. Como véis, esta teoría que me vino a la cabeza y que he compartido con todos vosotros resulta estar adquiriendo cierta credibilidad tras conocer estas últimas declaraciones.

Parece que esa impresión de que la consola podía convertirse en lo que os decía, una especie de Steam Machine o un pequeño y económico PC, era acertada. Tal vez sea sólo un primer paso, una prueba de campo para alguna otra cosa que seguramente ya tienen en mente. Aparte, claro, de su evidente intento de dominar el mundo con Windows 10. Sea como sea, algo me dice que la Xbox One no está ni mucho menos muerta y que aún nos va a dar mucho juego, para bien o para mal. Esperemos que sea para lo primero.


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