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Hace ya tiempo os hablé en una de mis reflexiones sobre lo que opino acerca de esos YouTubers que pretenden ser los salvadores de la industria del videojuego (ah, ¿es que necesita ser salvada?) pero que, realmente, lo único que hacen es daño y dividir a la comunidad de jugadores.

No pensaba hablar más sobre el tema -pues creo que no es necesario y no se debe dar publicidad a esa gente- pero debido a la situación que vivimos han ido apareciendo nuevos YouTubers que quieren, de buena fe, criticar y combatir el problema. Y es por ellos por los que me animo a hacer una nueva reflexión sobre lo que está ocurriendo.


Bien, el problema es que estamos entrando en un círculo vicioso. Es la pescadilla que se muerde la cola. Algo va mal, sabemos que hay que cambiarlo pero para ello nos acabamos convirtiendo en lo que criticamos. Voy a explicarme.

Uno de los reproches más extendidos que veo es que los YouTubers de moda (vamos a llamarlos así) hablan de los videojuegos sin haberlos probado. Muchos se han dado cuenta y quieren reaccionar ante ello. Hacen vídeos criticando esta actitud y lo hacen con toda la determinación del mundo pero, inconscientemente y a muy corto plazo, acaban simplemente realizando vídeos rebatiendo lo que ha hecho otro YouTuber. Al final nadie juega a nada. Uno critica una cosa y otro acaba criticando otra.
Como digo siempre, quien mucho habla poco juega.


Hay otros usuarios que, una vez más y con toda la humildad del mundo, quieren desmarcarse de toda la basura e intentan informar al usuario. E inicialmente lo hacen y además bien.
El problema es que la fama es una droga y, por mucho que lo neguemos, tener una audiencia es atractivo y queremos -aún de forma inconsciente- mantenerla a toda costa. Eso hace que intentemos abarcar más de lo que podemos.

Yo mismo seguí a un YouTouber que sabía bastante de videojuegos y de hardware. Y, a pesar de pequeños errores perdonables que tenía, debo admitir que sabía mucho.

Por desgracia, a pesar de tener como lengua materna el español, era incapaz de escribir correctamente frases sin faltas de ortografía y con la coherencia necesaria para leerlas del tirón sin poner cara de comer limones. Es algo que nunca, jamás, le reproché hasta que dijo en uno de sus vídeos que había colaborado con una revista de videojuegos española.

Sé perfectamente cómo se mueve este mundillo y sé el nivel de ortografía y escritura que se pide en España para poder publicar tu artículo en una revista. Por tanto, dudé de su afirmación (ojo, solo dudé) y, tras una hora de conversación por mensajes de YouTube,  leí todo tipo de excusas (incluyendo que Einstein era muy listo pero olvidó su dirección), me contó mil y una cosas que había hecho en la universidad y todo lo que sabía de tecnología, pero fui incapaz de sacarle para qué revista escribió o qué artículos realizó.

Por tanto, estos usuarios que inicialmente quieren ayudarnos acaban siendo pasto de la audiencia. Con el intento de ser más de lo que son hacen también mucho daño a la comunidad.
No es necesario saber más que nadie o haberlo hecho todo en esta vida. Muchas veces, con la humildad del ignorante, basta con decir que algo te gusta y por qué para que la gente te respete y vea tu autenticidad. De hecho, como usuario y consumidor de videojuegos que soy eso es precisamente lo que busco.

Puede ser que por edad y experiencia sepa todo sobre videojuegos (mentira, ya os lo digo). Sin embargo, me sigo rindiendo ante gente como los chicos de Eurogamer España, que nos demuestran día a día cómo se puede gozar de tu trabajo y encima parecer que no estás currando, que solo estás intercambiando impresiones con otros jugadores.
eurogamer

¿Sabéis? Eso es, precisamente, lo que hacíamos en la "edad media" cuando yo era pequeño. Odiabas al jugón que acaparaba la máquina recreativa que tanto te gustaba y se la terminaba seis veces seguidas con tan solo cinco duros (o veinte céntimos ahora) sin dejarte tocarla. Criticabas al amigo del cole que -aparte de jugar mejor que tú, seamos sinceros- tenía un Spectrum y era -según tú- un paria porque tú tenías un Amstrad CPC con mejores gráficos. Al final, todos nos reuníamos en torno a la recreativa o el ordenador y comentábamos lo "guay" que había sido la partida del otro, los trucos que sabíamos para pasarnos tal o cual fase y, por supuesto, si quedábamos mañana en el mismo sitio para jugar y ponernos verdes sin compasión.
Sí, nosotros inventamos Internet pero, ¿dónde ha quedado su esencia?


Por último me queda hablar de los YouTubers comentadores de noticias. Éstos también intentan desmarcarse y hacer el bien informándonos -en teoría objetivamente- de lo que pasa en el mundo del videojuego. Leen las noticias de varias fuentes y luego nos dan su opinión, criticando por el camino a la prensa debido a cómo nos ofrecen la noticia.

No, tampoco vale. Si lo que quieres es contraatacar a la prensa y hacerlo mejor, coño, ve a la fuente, infórmate bien y escribe, escribe mucho. Gana la partida en su propio terreno y con sus propias reglas. De nada vale decir que una cosa se está haciendo mal si no das ejemplo de cómo debe hacerse. Al final, lo único que se está haciendo es repetir -de otra forma y con otro criterio- la opinión de otros. No estás siendo ni objetivo ni parcial. Estás siendo un loro con otras plumas.


Esto es lo que tenemos. No hago esta reflexión (reconozco que es más crítica que reflexión) con afán de atacar o hacer daño. Es, simplemente, porque ésto que está pasando y lo que quieren hacer muchos ya lo he pensado yo, pero de nada vale si para ello acabamos convirtiéndonos en aquello que criticamos.

Tal vez no te de dinero o audiencia pero, creedme, ser fiel a uno mismo y lo que somos te da la vida, te hace sentirte el mejor del universo. Para mí la autenticidad es lo más importante y, por lo visto, últimamente se carece bastante de ella en las redes sociales. Tenemos que ponernos las pilas en ese sentido.

 

 

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