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Aunque he de confesar que todavía no me lo he acabado (soy de los que marea mucho la perdiz en los videojuegos), tras unas cincuenta horas jugadas he decidido daros ya mi opinión sobre el Witcher 3 porque, de lo contrario, me parece que no lo iba a hacer hasta el año que viene y creo que es mejor hacerlo ahora que lo tengo más calentito y que estoy más metido en él.

No pienso aburriros con introducciones tan variadas y cacareadas sobre que si es un juego adulto, el personaje de Geralt de Rivia, las novelas o los anteriores títulos. Creo que de todo eso hay ya información de sobra por la red. A mí lo que me interesa es hablaros del juego en sí, que es lo que nos importa y me gustaría empezar a hacerlo por lo que seguro os va a llamar primero la atención cuando lo arranquéis por primera vez: los personajes.

Todos ellos cuentan con una apariencia única y magnífica, con una mirada que es su gran secreto. Tienen tal fuerza en ella que en más de una ocasión os quedaréis embobados mirándolos a los ojos. Es la primera vez que he visto algo de este calibre en un videojuego. Había visto muy buenas animaciones y personajes extremadamente reales pero a casi todos ellos les fallaba la miraba, siempre muy artificial. En The Witcher 3 se ha dado un salto de calidad muy importante en este sentido y os aseguro que os dejará asombrados. Eso unido a la expresividad que tienen convertirá cada diálogo con ellos en una auténtica delicia visual e incluso a veces me atrevería a decir que interpretativa.
Fuerza en la miradaUna vez repuestos del impacto inicial que nos supondrá ver por primera vez a los personajes, es hora de moverse por el mundo y combatir. Que no os engañe la región inicial de Huerto Blanco. Aún siendo grandecita es más bien un pequeño tutorial en donde, además de dar comienzo la aventura, aprenderemos a movernos y a luchar. Cuando salgáis de ella descubriréis un mapa realmente gigantesco. Si sois como yo, de los que gustan de dar paseos a pie mientras os deleitáis con el paisaje, no os preocupéis que os hincharéis a hacerlo. Además, a estas alturas creo que no merece ya la pena comentar la grandeza visual que posee este juego.

El combate y el control del personaje es inicialmente bastante fácil. Tanto con el arma de acero o con la de plata, tendremos dos tipos de ataque (rápido y fuerte), un bloqueo y dos formas de esquivar al enemigo. Además contaremos con una ballesta, granadas y los cinco hechizos de brujo. Todo ello bastante sencillo de combinar, ya sea con teclado/ratón o con mando, y suficiente para enfrentarnos a los peligros que nos ofrece el juego, que no son pocos. A todo esto hay que añadirle que cada enemigo tiene una debilidad la cual podremos explotar usando determinados hechizos, granadas o aplicando ungüentos a nuestra espada. Y dije que el combate es inicialmente fácil porque más adelante descubriremos que vencer a determinados enemigos tiene más miga de la que parece, haciendo que esa sencillez de manejo pase a ser un arte dependiendo de a qué nos enfrentemos. No obstante, es posible que algunas veces notéis que los combates se vuelven un poco erráticos y que la IA de los enemigos flaquea en ocasiones.

A todo esto tenemos que sumarle la historia. A día de hoy no la he acabado pero, lo que he visto de ella, me ha parecido bastante potente. Y no por la historia en sí, que te puede gustar más o menos, sino por todo lo que conlleva realizarla. Tendremos que implicarnos en tareas paralelas muy diversas para poder avanzar en la misión principal, las cuales además, pueden acabar de una forma u otra dependiendo de lo que hayamos hecho o de cómo hayamos tratado a los personajes. Así que mucho ojito con lo que hacéis porque es posible que más adelante os llevéis alguna sorpresa.
Además, contaremos con muchas misiones secundarias desperdigadas por el mapa, contratos de brujo en su mayoría, que nos ayudarán a mejorar nuestro equipo y nuestro nivel. Y aunque casi todas acaben en matar algo, lo cierto es que están bien planteadas y no tienes esa sensación de estar matando por matar.

Quiero hacer mención a dos cosas; la primera es que podamos controlar en determinados momentos a Ciri, la protagonista femenina. Es una buena forma de descansar un poco de Geralt de Rivia y ver la historia desde otra perspectiva. La segunda es el juego de cartas del Gwynt, una de esas cosas que parece de relleno y que, cuando aprendáis a jugarlo, os va a viciar y muchísimo. Puede ser bastante normal que os paséis tardes enteras jugándolo sin hacer otra cosa, de modo que no os preocupéis si ocurre. A todos nos ha pasado...
GwyntPodría hablaros sobre muchas más cosas, como el poder nadar y bucear, las embarcaciones, el caballo o que nos crezca la barba con el paso del tiempo. Lo cierto es que el juego es inmenso, una monstruosidad, y no quiero que este análisis se alargue demasiado. Además, pienso que lo mejor es que cada uno pueda ir descubriéndolo por sí mismo. De modo que para ir acabando voy a hablaros de las cosas que menos me han convencido. Pocas, pero algunas tiene.

Una de esas cosas, para mí, es que no haya venido doblado al castellano. Aunque entiendo el ingles, lo cierto es que hay muchísimas conversaciones y, tal y como actúan los personajes, se hubiese agradecido bastante no tener que leer tanto y poder fijarte solamente en ellos en vez de en los subtítulos. Por otro lado, aunque las voces originales puedan parecerle una maravilla a los profanos en el idioma de Shekaspeare, la verdad es que hay algunos doblajes un poco sosos e incluso algunos personajes tienen la misma voz. No obstante es notable en este apartado, no nos engañemos, y los fallitos se disculpan debido a la descomunal cantidad de texto y personajes que hay.

Por otro lado, el juego puede abrumar en algunas ocasiones o puedes sentir que das demasiadas vueltas para avanzar en la historia. Es un juego para tomárselo con mucha calma y que, mal llevado, podría incluso saturarnos un poco. Si es la primera vez que jugáis a un juego de este estilo o estáis más acostumbrados a un rol más dinámico, es posible que el juego os pueda parecer un poco denso o aburrido en algunos momentos. Y si como nota negativa cuenta que los sumergidos de los pantanos son muy pesados, pues también...
Observando la lunaComo veis, es en definitiva un juego grandioso y con pocas cosas que reprocharle. Es uno de esos títulos que te hacen recuperar la esperanza en los llamados AAA, a pesar incluso del tan comentado downgrade que sufrió previamente a su salida. Pero vamos que, si ahora es así, cómo debería ser antes... Un juego que, sinceramente, cuesta cada céntimo que pagaréis por él si decidís comprarlo porque lo merece. Eso sí, para disfrutarlo visualmente a tope necesitaréis un PC y una tarjeta gráfica potente. Pero si no podéis permitíroslo, os alegrará saber que con cualquier procesador capaz de emular cuatro hilos, con 6Gb de RAM y una tarjeta gráfica de gama media podréis disfrutar muy bien de esta obra maestra de los videojuegos.


Recuerda que puedes ver un pequeño gameplay del juego en mi canal de YouTube.
 

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