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Nos trasladamos a finales del año 1999 aunque, para ser sinceros, creo que yo no me interesé por el juego del que hoy os hablaré hasta bien entrado el 2001. Lo cierto es que tengo vagos recuerdos sobre cómo lo conocí pero lo que sí tengo muy claro es que la primera vez que lo jugué lo hice con una copia pirata. 

¿Sabéis cuál es uno de los muchos inconvenientes de la piratería? Pues que, años después, quise volverlo a jugar y ya no lo tenía. Lo debí borrar o yo qué se. Me enfrasqué en una búsqueda frenética por hacerme con una copia original pero no la encontraba por ningún sitio. Lo conseguí en formato digital en la web de unos conocidos grandes almacenes españoles (por aquel entonces aún se estaba poniendo de moda la venta digital) y hasta hace unas semanas era la versión que tenía, puesto que en Steam no lo venden en castellano y este juego no lo quiero en inglés.

Soy de esos que creen que cuando te pasa algo es porque estás destinado a que te pase y mira tú por dónde que, gracias a Amazon, encontré una tienda en donde aún vendían una copia física. Naturalmente la compré como alma que lleva el diablo. Está claro que, más tarde o más temprano, estaba destinado a tener este juego como Dios manda.
The Longest Journey 1Recuerdo haberme dado una pequeña temporada sabática del Ultima Online y del rol en general. Estaba un poco cansado de aquello y el otro género que me apasionaba, la aventura gráfica, estaba un poco de capa caída a principios de siglo. Podría decirse que me decidí a jugar a The Longest Journey más por descarte que por otra cosa. Además, Lucasarts había puesto el listón altísimo y, gracias a ellos, una aventura que no fuese desenfadada y colorida me echaba un poco para atrás y no la consideraba como una aventura gráfica en condiciones. Creo que mi mente ya no asociaba el género con "realidad y sobriedad".

Reconozco que estaba totalmente equivocado. Aquello fue la clara prueba de que, como se suele decir, las apariencias engañan. Bastaron prácticamente diez minutos para darme cuenta de que estaba ante -además de uno de los juegos con el mejor y más sensacional doblaje al castellano que yo ahora mismo puedo recordar- algo realmente diferente y especial. Una de esas joyas de los videojuegos que aparecen cada muchas lunas y que, aunque desde el principio sabes que son buenas, es con el paso del tiempo cuando te das cuenta de que en realidiad son obras maestras e historia viva de este mundillo y esta nuestra pasión.


Pero, ¿qué es lo que hizo a The Longest Journey tan especial?
Podría decirse que fue un cúmulo de buenas ideas, todas ellas muy bien desarrolladas para su época. Realmente, me paro a pensarlo y es que casi todo funcionaba perfectamente en la aventura.


Ya os he hablado del doblaje, que fue algo fuera de lo normal en un videojuego y más aún en aquel momento. Pero es algo que tampoco hubiese funcionado sin la soberbia traducción que nos llegó a España. Una auténtica delicia. A día de hoy no puedo dejar pasar ni una sola de sus frases. Necesito deleitarme con la traducción y las voces.

No obstante, este cariño hacia nuestra versión no podría haberse dado nunca si no fuese por los diálogos tan buenos, auténticos, divertidos e inteligentes que tiene el juego ya de por sí en su versión original, en donde cada línea rebosa frescura y no hay sitio para cosas forzadas o fuera de lugar.
The Longest Journey 1Por otro lado tenemos su magnífica historia. Tal vez al principio nos costará un poco seguirla pero, pasados esos momentos iniciales, te atrapará irremediablemente. Y tampoco hablamos de algo desconocido. No lo era entonces ni lo es ahora. No voy a desvelaros nada, sólo comentaros que cosas parecidas (que no iguales) ya se habían contado antes tanto en videojuegos como en cine pero quizá no de esta forma y con esos tiempos tan adecuados que nos da el juego para que analicemos las situaciones y/o echemos de menos lo que acabamos de vivir hace escasos momentos.

Para explicar esto que os digo no me queda más remedio que hacer un pequeño y necesario spoiler. Perdonadme. Sólo deciros -de forma rápida- que nos moveremos por dos mundos distintos en el juego. Cuando estás en uno echas de menos el otro y viceversa. Aunque ésto es algo muy difícil de conseguir, The Longest Journey lo hace de forma magistral.

Pero si hay algo que destaca por encima de todo y con mucha diferencia (sobre todo ahora que "tan de moda" está lo del sexismo en los videojuegos) es -sin discusión alguna- April Ryan, su genial, única y maravillosa protagonista. Es -bajo mi punto de vista- uno de los mejores personajes femeninos de la historia del videojuego. Así de claro.

Es la chica más normal que os podáis imaginar; tiene sus rarezas y está llena de miedos pero, a su vez, cuenta con una increíble mordacidad, una gracia, un intelecto y una ganas de superar sus sus temores fuera de lo común. Es la heroína más normal y creíble del mundo -sin más armas que su propia animosidad por ser algo más- y es esa mujer a la que a todos nos gustaría tener al lado.
Seamos claros: este juego jamás hubiera funcionado sin April Ryan o, al menos, sin esta April Ryan que se nos presenta.
The Longest Journey 1Podría seguir horas alabando las cosas buenas del juego; geniales -e inolvidables- personajes secundarios, situaciones maravillosas y/o dignas de los mismísimos Monty Phyton, y así hasta el mes que viene.
Pero creo que ya ha quedado bastante claro que estamos ante un juego incomparable (por eso os hablo de él) y me parece que no podría seguir enumerando sus virtudes sin cansaros y sin revelar información importante de la historia que es mejor descubrir por uno mismo.

De modo que toca hablar de las cosas negativas -que algunas tiene- y una de ellas sea, tal vez, el exceso de texto e información más o menos innecesaria que tendremos que soportar. Eso sí, como he dicho antes, la traducción y el doblaje son tan sensacionales que conseguirán que nos "traguemos" sin pestañear toda esa información de más, pero tampoco quita que se podría haber omitido. Hay cosas que son graciosas o interesantes pero totalmente irrelevantes para nosotros o la misión.

Hay algunos puzzles que también pueden sacaros de quicio en determinados momentos. Cuando ya has jugado una vez a la aventura y te los vuelves a encontrar te parecen lógicos y hasta graciosos pero, si no los has hecho antes, reconozco que algunos en concreto pueden ser algo forzados y exasperantes. No obstante, por norma general, suelen ser bastante lógicos y coherentes.

Por último, hay que reconocer que el juego ha envejecido fatal. Recuerdo que en su época lo veía más o menos normal gráficamente (ni bueno ni malo) pero visto ahora sí que se nota que tiene unas cinemáticas muy antiguas (era lo que teníamos, qué queréis) y, además, los Windows modernos no le sientan nada bien a la aventura. Es bastante frecuente experimentar crasheos o glitches en algunos momentos.
The Longest Journey 1A pesar de estos fallos es una aventura a la que tenéis que intentar -por favor- jugar. Si hay una aventura gráfica capaz de competir con las de Sierra o LucasArts y ponerse a su altura (cada cual con su estilo, obviamente) es ésta y no otra. De hecho, para mi gusto, The Longest Journey supera a varias de las de aquellas legendarias compañías. Es una auténtica oda al jugador y un regalo que, ya hace más de quince años, nos ofrecía la friolera de unas setenta horas de juego.  Una absoluta barbaridad.

Sé que a los que me leéis desde América supongo que el doblaje no os gustará, pues es tremendamente castellano. Aún así os pido que hagáis un esfuerzo o, aunque sea, jugadlo en inglés. Sobre todo si lo comprendéis. Pero jugadlo.
A los que me leéis desde España deciros que os olvidéis de la versión inglesa, más que nada porque el juego es -creo- noruego y esa es su versión original. De verdad, jugad en español. Es una auténtica maravilla. Que no os vendan otra versión. Hasta los más acérrimos defensores de las versiones originales vais a ceder sin remedio.


Reconozco que, en esta ocasión, he hecho algo de trampa pues no os he hablado de un juego del siglo pasado ya que -al menos en España- apareció a principios de éste. Pero si algo bueno tiene una máquina del tiempo es que puedes moverte con ella para recordar las cosas que realmente merecen la pena sin tener que dar más explicaciones. Y, a diferencia de la Wikipedia, no está sujeta fríos números y estadísticas. Puede moverse por situaciones, mostrar emociones y saltarse las reglas de nuestro espacio-tiempo a la torera. Creo que The Longest Journey se lo merecía.



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