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La revolución de 1986 nos hizo quedarnos pegados a nuestros monitores, esperando horas y horas viendo como las pantallas de presentación cargaban a dos líneas por minuto. Pero nos daba igual. El vicio estaba servido, las fases de nuestro juego preferido incompletas y nosotros habíamos venido a este mundo sólo para terminarnos el Livingstone Supongo y el Saboteur. Pero el 87 nos deparaba demasiado. No habíamos ni llegado a la mitad de los juegos del 86 y ya nos bombardeaban con cientos de ellos más. Y, ¿Por dónde empezar? Pues por casa, como no...

En 1986 España ya puso clarito y bien clarito quién mandaba en el tema de videojuegos muy adictivos y gráficamente geniales (para la época, claro). Ahora sólo quedaba mantenerlo. Y una vez más Dinamic capitaneó la armada española. Hizo la primera aventura conversacional más reconocida internacionalmente (no la primera en salir) y esta fue El Quijote. Y como no tenían bastante crearon para el deleite del personal el Game Over, otro de los grandes juegos de plataformas del momento. Supongo que alguno recordaréis que censuraron la portada en Gran Bretaña (los que teníamos el juego en disco contábamos con una “segunda portada" cuando pulsabábamos la tecla “z”). La misma censura que impusieron al Phantis, también de ese mismo año.

Megacorp
fue otra de sus aventuras gráficas y esta sí que le gustó más a los menos castellanos. Y ahora ya sólo nos falta nombrar los éxitos más cantados de Dinamic en el 87. Uno fue el Freddy Hardest que, con sus dos partes bien diferenciadas y una calidad gráfica y de movimientos brutales para la época, vendió mucho en muy poco tiempo. Fue uno de los juegos más deseados incluso antes de que saliera. Y el otro... ohhh, el otro. ¿Qué puedo decir de él?  Una vez más, como ya habíamos hecho antes con títulos como el Army Moves o el Livingstone Supongo, levantémonos todos y demos la bienvenida a... Fernando Martín Basket Master. Creo que sobran las palabras con el mejor simulador deportivo creado hasta esa fecha.

Game Over
Freddy Hardest
Fernando Martin

Los chicos de Opera Soft las pasaron moradas para mantener el listón que habían dejado con su Livingstone Supongo, pues ni el Cosa Nostra ni The Last Mission fueron todo lo buenos que cabría esperar. Por suerte y siguiendo la línea que los había encumbrado, crearon a Goody, un simpático ladronzuelo arrojador de ladrillos empeñado en robar el banco. Sin duda otro de los más famosos y sonados bombazos de los chicos de Opera y también otro de los juegos más adictivos de ese año.

Goody

En Topo Soft ya habían avisado un año antes de que eran muy buenos y podría decirse que en 1987 lograron su consagración. Aunque hicieron buenos títulos como Spirits, Colt 36 o Cry 5, el éxito les llegó por medio de Desperado, una adaptación de la famosa máquina recreativa Gun Smoke, de Capcom, aunque también tuvieron otros títulos de mucho éxito como Survivor y Star Dust.

Por su parte, Made in Spain sacó a la luz El misterio del Nilo, que no era otra cosa sino una curiosa y divertida adaptación de la película "La Joya del Nilo", en donde además podíamos controlar a tres personajes -cada cual con su propia arma, paraguas incluido- para así solventar las distintas situaciones del juego.

Sea como fuere, el software español seguía destacando por sus gráficos, su movimiento y, claro está, por el Maestro Azpiri, cuyas sus portadas eran elogiadas en medio mundo para desgracia de las carátulas extranjeras, limitadas a simples fotografías.

Desperado


El misterio del Nilo

Y ya que hablamos de extranjeros pasemos a comentar los juegos que nos vinieron de fuera, que también fueron muchos y muy buenos. Empecemos por una compañía que hasta hace poco ha estado dando guerra, Infogrames. Los chicos franceses nos deleitaron con títulos como Bob Morane, Prohibition o Renaud, el personaje del cómic y que no sería el último en ser llevado a los 8 bits por esta compañía, pues poco después lanzó el Iznogoud. Y si el cómic es lo que te gustaba, títulos como Astérix y el caldero mágico o Yogi Bear de Piranha debieron hacer tus delicias, aunque este último era un poco malo, la verdad.

Yogi bear


Otra de las destacadas fue U.S. Gold. De momento empezó con su Ace of aces y acto seguido comenzó su famosa saga de “de todo games”, en este caso con el California Games, uno de los juegos deportivos más curiosos y adictivos de aquel entonces. Pero no se quedó ahí y aprovechó el tirón del arqueólogo más famoso del mundo para crear el Indiana Jones y el templo maldito, basado en la película del mismo nombre y, ya de paso, otros grandes títulos como el Road Runner (el Correcaminos para los más allegados), Trantor, Solomon’s Key, Charlie Chaplin (juego en que te convertías en director de cine, también pionero en asumir roles curiosos) y, como no, otro de los grandes de los 8 bits, el Gauntlet, la conversión de la máquina recreativa del mismo nombre. Simple, gráficamente algo atrasado pero muy, muy adictivo.

Gremlin Graphics, que ya antes había empezado a ser reconocida, asentó sus bases con juegos como Basil, Great mouse detective, Blood Valley, Mask, Masters of the universe (el juego se basaba en la bazofia-película del mismo nombre y era tan malo como esta o peor, si es que eso es posible) o Krakout. Y se aseguró las ventas con “juegazos” como el Death Wish 3, uno de los más violentos y sangrientos hasta la fecha. Ni que decir tiene que fue un exitazo y posiblemente el gran pionero de títulos como Grand Theft Auto.
Tambien lanzaron su cosa que bota, el Thing bounces back, y las segundas partes de su Jack the Nipper (coconut capers) y de su Monty, el Auf Wiedersehen Monty, otro de sus grandes éxitos ese año.

Charlie Chaplin
Gauntlet
Death Wish 3


Os estaréis preguntando en dónde se metió Ocean. Pues en lo alto del podio, ya que ese año para ellos fue de los mejores. Serían incontables los títulos que pudieron llegar a sacar en 1987: Cobra, Gryzor, Mario Bros (mira que tardamos en verlo en nuestros 8 bits), Mutants, Robocop, Short Circuit, Tank y muchos otros, tantos que acabaríamos aburriéndonos. Pero, claro, sólo una compañía tan grande, la mayor del mercado por aquel entonces, podía sacar el que posiblemente sea uno de los mejores juegos de ordenador en 8 bits que se ha creado nunca. Aunque yo discrepo y para mí el mejor es otro que aparecía al año siguiente, lo cierto es que en años posteriores (mientras duraron los hermanitos pequeños del PC), creo que muy pocos títulos han estado tan cerca de ostentar ese título.
¿Y qué juego es ese? Os daré unas pistas; cogemos una perspectiva isométrica, unos gráficos que, para ese año, quitaban el hipo, un guión original como él solo, el mapeado más largo que se había creado hasta entonces, un perro con alas, un gato corredor, la efigie del príncipe Carlos de Inglaterra, unos donuts, lo mezclamos todo bien en un bolso enorme y, ¿qué nos sale? ¡Pues el maravilloso e inconfundible Head over Heels! Pocos abueletes como yo hay que no hayan jugado al menos cinco minutos a este juego. Pocos o ninguno.

Mario Bros

Head over heels

Pensaréis que, tras todo esto, poco más tendríamos para jugar. Pues no. En escena entraron los que siguen siendo unos de los clásicos más imitados (y que a su vez fueron versionados a partir de las máquinas recreativas) tales como el Tetris, el Bubble Bobble (que aunque parezca que es un invento de las compañías que anuncian juegos para móviles, en realidad nació aquí) y, atención, el único juego de ordenador de 8 bits que ha sido llevado a las recreativas (al revés que el resto), el Arkanoid de Imagine.

En plan sangriento nos lo pasamos pipa con el  Barbarian, un juego de lucha tipo Conan en el que el momento cumbre llegaba cuando le cortabas la cabeza a tu oponente (o te la cortaba él a ti) y un pequeño ser con forma de lagarto recogía el cuerpo y le daba una patada a la cabeza. ¡Qué grande! ¡Ríete tú del Mortal Combat!

En el tema de simuladores, tanto deportivos como de otros menesteres, también tuvimos un buen año. Ahora mismo recuerdo el Chuck Yeager’s Simulator, Peter Shilton’s handball Maradona o el Shao Lin’s Road Kung Fu. Y ya que nos ponemos en plan artes marciales, disfrutamos mucho con el Ninja Hamster y el Renegade.

Barbarian


Renegade

Me gustaría hacer una mención especial acerca del Inside Outing. El juego trataba simplemente de resolver una serie de puzzles para poder salir de una casa pero, aquel lugar abandonado en donde parecía que sus habitantes habían salido corriendo sin saber bien por qué, me daba muchas veces escalofríos. De modo que, aunque no era para nada lo que hoy llamaríamos un survival (ni parecido, vamos), lo cierto es que bien podría haber sido un suave primer paso hacia este género.

Inside Outing

Salieron demasiados juegos como para describirlos todos pero, al menos, no puedo abandonar el año 87 sin nombrar algunos otros como Andy Capp, Bomb Jack 2 (que no tuvo tanto tirón como el primero), Feud!, Hydrofool, Kinetik, Into the eagle nest, Nemesis (el gran clásico de naves espaciales, aún considerado uno de los mejores en su género), Pirates (aunque ahora nos bombardean con cientos de copias, el Pirates nació para los 8 bits y fue toda una revolución), Rampage, Stifflip&Co., Impossaball, Martianoids, Werewolves of London y muchos más. Pero hablar de todos ellos me sería imposible y tenemos que reservar fuerzas para 1988...

El escaparate

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